La Iglesia que peregrina en Panamá se adhiere, con filial afecto y firme comunión, al Santo Padre, el Papa León XIV, ante las recientes declaraciones de un alto dirigente político contra su persona y su ministerio petrino.

El Papa, Sucesor de Pedro, no es un actor político ni responde a intereses ideológicos. Su misión es esencialmente espiritual: confirmar en la fe, custodiar la unidad de la Iglesia y ser voz profética en medio del mundo. Cuando el Santo Padre se pronuncia sobre la paz, la dignidad humana, la justicia o el sufrimiento de los pueblos, no entra en el terreno de la confrontación política, sino que ejerce fielmente su responsabilidad evangélica.

El Evangelio no se somete a agendas humanas ni a intereses de poder. Por el contrario, ilumina todas las realidades desde la verdad del amor y de la Misericordia de Dios, recordando que ninguna nación, sistema o liderazgo puede situarse por encima de la dignidad de la persona humana ni del bien común.

Por ello, toda palabra del Papa León XIV que invite a la paz, que cuestione la violencia o que llame a la responsabilidad ética de las naciones, debe ser comprendida en su auténtico sentido; no como una intromisión política, sino como un servicio a la conciencia de la humanidad.

La Iglesia no busca confrontar, ni competir con autoridad alguna. Su misión es otra: ser signo de unidad, promotora de diálogo y constructora de paz. En ese camino, el respeto mutuo, la prudencia en el lenguaje y la apertura al encuentro son condiciones indispensables para una convivencia auténticamente humana.

Invitamos a todos —especialmente a quienes tienen responsabilidades públicas— a elevar el tono del diálogo, a evitar expresiones que dividen y a reconocer que el bien de los pueblos se construye desde la verdad, la justicia y la fraternidad.

En este tiempo pascual, donde proclamamos que la vida ha vencido a la muerte, renovamos nuestra confianza en que el Señor sigue guiando a su Iglesia y sosteniendo la historia, incluso en medio de tensiones y desafíos.

“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).

Ciudad de Panamá, 13 de abril de 2026.

† José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. 
Arzobispo Metropolitano de Panamá
Presidente CEP

† Luis Enrique Saldaña, O.F.M.
Obispo de la Diócesis de David
Secretario General de la CEP


DESCARGAR: MENSAJE DE LA CEP – ADHESION AL PAPA