En el marco de la festividad de Jesús Nazareno y el inicio de la Cuaresma, el Arzobispo de Panamá y Presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., dirigió un mensaje contundente sobre la realidad nacional, la soberanía del país y los desafíos internos que enfrenta la nación.
Un llamado en defensa de Panamá
Durante su homilía, Monseñor Ulloa destacó los tiempos de crisis y cambios globales que impactan a Panamá. Se refirió a las confrontaciones entre grandes potencias como China, Estados Unidos y Rusia por recursos estratégicos y la proliferación de conflictos que afectan la estabilidad mundial.
En este contexto, enfatizó la necesidad de que Panamá defienda su soberanía frente a los ataques y cuestionamientos inaceptables, incluyendo la reciente afrenta de poner en duda nuestra soberanía sobre el Canal. “Reiteramos que Panamá es soberana e independiente, y no aceptamos injerencias ni dudas sobre nuestro derecho a decidir nuestro futuro”, afirmó el presidente de la CEP.
Asimismo, rechazó cualquier intento de minimizar el sacrificio de la juventud panameña el 9 de enero de 1964. “La soberanía no se mendiga, se defiende”, sentenció, instando a los ciudadanos a mantener vivo el compromiso con la justicia y la libertad del país.
Desafíos internos y el llamado a la justicia social
El monseñor Ulloa también hizo énfasis en los problemas internos que enfrenta Panamá, como la creciente desigualdad y la falta de oportunidades para la mayoría de la población. Señaló que la crisis de la Caja de Seguro Social es un reflejo de decisiones políticas ineficaces y enfatizó que el pueblo exige soluciones justas y sostenibles.
“El pueblo no quiere soluciones parciales ni intereses políticos sobre el bien común, sino pensiones dignas, acceso equitativo a la salud y un sistema más humano y eficiente”, expresó Monseñor Ulloa.
Asimismo, exhortó a transformar las injusticias a través del diálogo inclusivo, especialmente con los sectores históricamente excluidos. “Es imprescindible que quienes tienen el poder de decisión actúen con responsabilidad y visión de país”, subrayó.
El legado del Padre Héctor Gallego y la lucha por la verdad
Desde Atalaya, tierra donde el Padre Héctor Gallego entregó su vida en defensa de los más vulnerables, Monseñor Ulloa recordó su legado y la necesidad de esclarecer su desaparición.
“La reapertura de su caso es un acto de justicia y reconciliación. ¿Dónde está Héctor? ¿Qué ocurrió realmente? ¿Dónde reposan sus restos? Estas preguntas deben ser respondidas para que la memoria y la dignidad prevalezcan sobre la impunidad”, enfatizó.
Asimismo, subrayó que el hambre y la pobreza que afectan a miles de panameños evidencian que las causas por las que luchó Héctor Gallego siguen vigentes. “Su legado sigue vivo en la opción preferencial por los pobres y en el compromiso con la dignidad humana”, agregó.
Compromiso con la educación en el inicio del año escolar
En vísperas del inicio del año escolar este lunes 10 de marzo, el Arzobispo Ulloa dirigió un mensaje especial a educadores, estudiantes y familias.
“A los maestros, les recordamos que cada semilla sembrada en el corazón de un alumno germina con el tiempo. A los estudiantes, los animamos a enfrentar este año con determinación, pues la educación es el pilar del futuro de nuestra nación”, expresó.
Monseñor Ulloa instó a los padres de familia a ser pilares en la educación de sus hijos y a la sociedad en su conjunto a comprometerse con la formación integral de las nuevas generaciones.
Finalmente, pidió la intercesión de la Virgen María y la bendición de Jesús Nazareno para todos los panameños, reafirmando el llamado a la esperanza, la unidad y la defensa de la justicia en el país.
Atalaya, 9 de marzo de 2025.