{"id":1028,"date":"2025-03-09T10:52:35","date_gmt":"2025-03-09T15:52:35","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/?p=1028"},"modified":"2025-03-09T11:06:13","modified_gmt":"2025-03-09T16:06:13","slug":"homilia-en-la-festividad-de-jesus-nazareno-de-atalaya-peregrinos-de-fe-y-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/?p=1028","title":{"rendered":"Homil\u00eda en la Festividad de Jes\u00fas Nazareno de Atalaya \u201cPeregrinos de Fe y Esperanza\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Homil\u00eda en la Festividad de Jes\u00fas Nazareno de Atalaya <\/strong><br \/>\n<strong>\u201cPeregrinos de Fe y Esperanza\u201d<\/strong><br \/>\n<strong>Monse\u00f1or Jos\u00e9 Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1035 aligncenter\" src=\"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"408\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-300x169.jpeg 300w, https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-768x432.jpeg 768w, https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-1536x864.jpeg 1536w, https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/mons-ulloa-atalaya-1-2048x1152.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 408px) 100vw, 408px\" \/><\/p>\n<p><strong>Parroquia San Miguel Arc\u00e1ngel de Atalaya, Bas\u00edlica Menor Jes\u00fas Nazareno<\/strong><br \/>\n<strong>Primer Domingo de Cuaresma, 9 de marzo de 2025<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas en Cristo:<\/p>\n<p>Hoy, a los pies de Jes\u00fas Nazareno de Atalaya, recordamos que hace cinco a\u00f1os recibimos la noticia sobre el primer fallecimiento por el Covid 19. A partir de ese d\u00eda hombres y mujeres murieron solos, sin poder despedirse de sus seres queridos.<\/p>\n<p>En esta eucarist\u00eda, queremos orar por todas aquellas personas que fallecieron durante la pandemia, queremos rezar por sus almas, pero tambi\u00e9n por sus familiares, que no pudieron volver a verlos con vida. En este templo jubilar, del Santuario de Jes\u00fas Nazareno, queremos ganar la indulgencia plenaria para todos estos fallecidos.<\/p>\n<p>Al encontrarnos ante la imagen centenaria de Jes\u00fas Nazareno de Atalaya, como lo hemos hecho durante tantos a\u00f1os, venimos a reafirmar que somos peregrinos en esperanza, caminantes en busca de Jes\u00fas. Cada Jubileo es una invitaci\u00f3n a salir de nuestra comodidad, y hacer un alto en el camino de la vida para redescubrir el rostro de Cristo. Hoy, con nuestros pies cansados, pero con el coraz\u00f3n ardiendo, venimos a buscarle.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, vivimos en tiempos donde muchos se sienten desanimados y sin rumbo. Y aunque experimentemos crisis, sufrimientos, dificultades personales y colectivas, hoy la Palabra de Dios nos recuerda una verdad fundamental: \u00a1La esperanza no defrauda! Porque la esperanza cristiana no es un simple deseo optimista ni una ilusi\u00f3n pasajera. Es una certeza basada en la fidelidad de Dios, que nunca abandona a sus hijos.<\/p>\n<p>Nuestra esperanza no est\u00e1 en las circunstancias, sino en qui\u00e9n es Dios. \u00c9l es fiel a sus promesas. A lo largo de la historia, Dios ha cumplido lo que ha prometido. Si \u00c9l ha sido fiel en el pasado, lo ser\u00e1 tambi\u00e9n en nuestro presente y futuro.<\/p>\n<p><strong>CUANDO LA ESPERANZA PARECE DESVANECERSE<\/strong><br \/>\nA veces, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podemos sentirnos desilusionados, como si todo estuviera perdido. Ellos cre\u00edan en Jes\u00fas, pero la cruz los dej\u00f3 sin esperanza\u2026 hasta que Jes\u00fas camin\u00f3 con ellos y les abri\u00f3 los ojos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, en momentos de dolor o incertidumbre, podemos pensar que Dios nos ha abandonado. Pero \u00c9l sigue a nuestro lado, aunque no lo reconozcamos. Por eso, sin importar la situaci\u00f3n que vivamos, su presencia nos da la certeza de que nunca nos deja solos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Nazareno nos recuerda que la cruz no es el final. Dios puede sacar vida incluso de lo que parece una derrota.<\/p>\n<p>Abramos los ojos a su presencia. Como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, necesitamos reconocerlo en la Eucarist\u00eda, la comunidad y su Palabra, para ser testigos de la esperanza.<\/p>\n<p>\u2022 Con nuestras palabras: Animemos a quienes est\u00e1n desalentados, record\u00e1ndoles que Dios tiene un plan para ellos.<br \/>\n\u2022Con nuestras acciones: Mostremos con nuestra vida que confiamos en Dios, incluso en medio de las pruebas.<br \/>\n\u2022Con nuestra oraci\u00f3n: La esperanza se fortalece en la comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Muchos no comprenden esta peregrinaci\u00f3n, pero en esta imagen centenaria venimos a ver el rostro de Cristo, que se hizo uno de nosotros. En su rostro sereno, redescubrimos el mensaje del artesano que lo esculpi\u00f3: El Dios humanado que nos redime y nos transforma en \u00abhombres nuevos y mujeres nuevas\u00bb.<\/p>\n<p>A Atalaya acudimos con fe, no por costumbre ni por turismo. En el rostro de cada peregrino se refleja la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or, y en los pies y el cuerpo cansados, la firme decisi\u00f3n de seguirlo. Aqu\u00ed la fe se hace palpable, sencilla y profunda. Profunda, porque se cimienta en Cristo; sencilla, porque est\u00e1 llena de la sabidur\u00eda del creyente. Llegamos con fe y regresamos con el fruto m\u00e1s valioso de la Cruz: La experiencia del amor que todo lo puede.<\/p>\n<p>El que tom\u00f3 su cruz para salvarnos es el \u00fanico que puede consolarnos en la incertidumbre. Su dolor y sufrimiento, asumidos por amor, nos aseguran que en \u00c9l encontramos descanso, no un descanso alienante, sino el que nace de la comuni\u00f3n con \u00c9l. Nos invita a hacer de nuestras cruces el yugo suave que nos fortalece para seguir creciendo en su amor.<\/p>\n<p><strong>UNIDOS EN LA FE, SIGAMOS ADELANTE<\/strong><br \/>\nQue esta peregrinaci\u00f3n fortalezca nuestro esp\u00edritu, renueve nuestra fe y nos haga m\u00e1s conscientes de nuestra misi\u00f3n como cristianos.<\/p>\n<p>Que Jes\u00fas Nazareno nos ense\u00f1e a confiar, amar y avanzar con la certeza de que nunca caminamos solos. Como cat\u00f3licos en Panam\u00e1, optamos por la luz verdadera: la paz, la justicia y el amor.<\/p>\n<p>Ante \u00c9l, reafirmamos nuestra fe y nos comprometemos a ser testigos vivos de su Reino, para que su fuerza transformadora llegue a nuestros hermanos. El Papa nos llama a hacer de este A\u00f1o Jubilar mensajeros de esperanza para quienes sufren o han perdido la fe. Nos invita a mirar a los que sienten que todo les ha fallado y ser para ellos luz y buena noticia.<\/p>\n<p>Como cristianos, estamos llamados a ser signos visibles del amor y la misericordia de Dios. Nuestra presencia, palabra y mirada deben transmitir esperanza, especialmente a quienes m\u00e1s lo necesitan: Los privados de libertad, los enfermos, los j\u00f3venes, los migrantes, los ancianos, los pobres y las v\u00edctimas de la injusticia. Seamos portadores de luz y esperanza. Porque, como dec\u00eda Charles P\u00e9guy, \u201csin esperanza, nuestro mundo no ser\u00eda m\u00e1s que un inmenso cementerio.\u201d<\/p>\n<p><strong>EN DEFENSA DE PANAM\u00c1<\/strong><br \/>\nVivimos tiempos de grandes cambios y crisis simult\u00e1neas que afectan al mundo, nuestra regi\u00f3n y a Panam\u00e1. La confrontaci\u00f3n geopol\u00edtica entre potencias como China, Estados Unidos y Rusia no solo busca hegemon\u00eda, sino el control de recursos vitales como metales, agua y tierras raras. La proliferaci\u00f3n de conflictos armados es una realidad que no podemos ignorar.<\/p>\n<p>En este escenario mundial, Am\u00e9rica Latina, llamada por San Juan Pablo II \u00abel continente de la esperanza\u00bb, no puede conformarse con ser v\u00edctima o espectadora. Panam\u00e1 ha sido blanco de ataques y cuestionamientos inaceptables, incluyendo la reciente afrenta de poner en duda nuestra soberan\u00eda sobre el Canal. Reiteramos que Panam\u00e1 es soberana e independiente, y no aceptamos injerencias ni dudas sobre nuestro derecho a decidir nuestro futuro.<\/p>\n<p>Rechazamos cualquier intento de minimizar el sacrificio de nuestra juventud el 9 de enero de 1964. La soberan\u00eda no se mendiga, se defiende. Es momento de alzar la voz y recordar al mundo que somos due\u00f1os de nuestro destino. La defensa de Panam\u00e1 no es solo un discurso, sino un compromiso activo de cada ciudadano. Unidos, reafirmamos nuestro derecho a un pa\u00eds libre, soberano y justo.<\/p>\n<p>Somos conscientes de los serios problemas que tenemos a lo interno del pa\u00eds, en el que las desigualdades son escandalosamente evidentes, porque han favorecido a unos pocos a costa del sufrimiento de la mayor\u00eda; y tambi\u00e9n seamos honestos, todos los sobresaltos que vivimos no es m\u00e1s que las consecuencias de lo que no hemos hecho bien.<\/p>\n<p>La reforma de la Caja de Seguro Social es un ejemplo claro: El pueblo no quiere soluciones parciales ni intereses pol\u00edticos ni econ\u00f3micos sobre el bien com\u00fan, sino pensiones dignas, acceso equitativo a la salud y un sistema m\u00e1s humano y eficiente.<\/p>\n<p>Como pueblo creyente, la esperanza nos impulsa a transformar las injusticias. Tenemos que cambiar la l\u00f3gica de la imposici\u00f3n y la violencia, por un di\u00e1logo desde abajo, con todos los sectores, especialmente los hist\u00f3ricamente excluidos. Que quienes tienen el poder de decisi\u00f3n es imprescindible que act\u00faen con responsabilidad y visi\u00f3n de pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>EN LA TIERRA DEL P. H\u00c9CTOR GALLEGO<\/strong><br \/>\nEn esta tierra, el Padre H\u00e9ctor Gallego entreg\u00f3 su vida haciendo una opci\u00f3n radical por los pobres. Su lucha por la justicia y la organizaci\u00f3n de los campesinos en defensa de sus derechos lo convirti\u00f3 en una amenaza para quienes quer\u00edan perpetuar la opresi\u00f3n. Su desaparici\u00f3n fue un intento de silenciarlo, pero su testimonio sigue vivo, iluminando la esperanza de quienes buscan un mundo m\u00e1s justo y fraterno.<\/p>\n<p>Tras m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de incertidumbre, el reabrir su caso es un acto de justicia y reconciliaci\u00f3n y la posibilidad de conocer la verdad sobre su desaparici\u00f3n.<br \/>\nLa Iglesia paname\u00f1a ha exigido justicia no solo por H\u00e9ctor, sino por todos los desaparecidos cuyas voces a\u00fan claman desde el olvido. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 H\u00e9ctor? \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 realmente? \u00bfD\u00f3nde reposan sus restos? Estas preguntas deben ser respondidas para que la memoria y la dignidad prevalezcan sobre la impunidad.<\/p>\n<p>La Iglesia ha reconocido a H\u00e9ctor Gallego como m\u00e1rtir de la fe, un testigo del Evangelio y un modelo de entrega por los m\u00e1s vulnerables. Las causas que llevaron a su desaparici\u00f3n persisten, reflejando la injusticia social que enfrenta el campesinado. En Panam\u00e1, 200 mil paname\u00f1os sufren de hambre, lo que pone de manifiesto la grave situaci\u00f3n que viven muchas comunidades. Aqu\u00ed est\u00e1n los rostros que animaron a H\u00e9ctor, a vivir el evangelio.<\/p>\n<p>La nueva enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli Tutti presenta la fraternidad y la amistad social a trav\u00e9s de cuatro puntos claves hacia un mundo distinto: Econom\u00eda Integrada en el proyecto pol\u00edtico y social; procesos sociales de fraternidad y justicia para todos; amar el bien com\u00fan y buscar efectivamente el bien; y caminos eficaces de desarrollo para todos<\/p>\n<p>H\u00e9ctor tu legado sigue vigente en la opci\u00f3n preferencial por los pobres y en el compromiso con la dignidad humana. Hacemos un llamado a quienes poseen informaci\u00f3n sobre su desaparici\u00f3n: que hablen, que liberen su conciencia, porque la verdad es el \u00fanico camino hacia la paz verdadera.<\/p>\n<p><strong>INICIO DEL A\u00d1O ESCOLAR<\/strong><br \/>\nEste lunes 10 de marzo, damos inicio al a\u00f1o escolar. Queridos educadores, nunca olviden que cada semilla que siembran en el coraz\u00f3n de un alumno germina, aunque no siempre veamos los frutos de inmediato. Ense\u00f1ar en tiempos dif\u00edciles es como sembrar en terrenos pedregosos, pero con paciencia y dedicaci\u00f3n, la tierra se vuelve f\u00e9rtil. Dios se encarga de dar fecundidad a cada esfuerzo.<\/p>\n<p>A nuestros estudiantes, le animamos a enfrentar este a\u00f1o con determinaci\u00f3n y ganas de aprender. Su educaci\u00f3n es el pilar del futuro de nuestra naci\u00f3n. Padres de familia, su rol es fundamental en este proceso. Cooperemos juntos para superar los desaf\u00edos y garantizar un aprendizaje integral para cada ni\u00f1o y joven.<\/p>\n<p>Que el inicio de clases sea una oportunidad para renovar nuestro compromiso con la educaci\u00f3n. Bendecido inicio de clases para todos.<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda, nuestra Madre, nos acompa\u00f1e en este peregrinar, y que Jes\u00fas Nazareno bendiga nuestras familias y nuestra comunidad.<\/p>\n<p>Felicitaciones a monse\u00f1or Jos\u00e9 Dimas Cede\u00f1o<br \/>\nQueremos adelantarnos con respeto y admiraci\u00f3n a la celebraci\u00f3n por los 50 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n episcopal de monse\u00f1or Jos\u00e9 Dimas Cede\u00f1o Delgado. Medio siglo de entrega inquebrantable al servicio de Dios con sabidur\u00eda y fe y amor.<\/p>\n<p>Querido monse\u00f1or Jos\u00e9 Dimas Cede\u00f1o Delgado, desde ya felicidades, que Dios le siga concediendo muchos a\u00f1os m\u00e1s de fecundo servicio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u2020 JOS\u00c9 DOMINGO ULLOA MENDIETA, O.S.A.<\/strong><br \/>\n<strong>ARZOBISPO METROPOLITANO DE PANAM\u00c1<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000080;\"><strong><em>DESCARGAR: <a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/HOMILIA-PRIMER-DOMINGO-DE-CUARESMA-2025.pdf\">HOMILIA PRIMER DOMINGO DE CUARESMA 2025<\/a><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"simple-translate\" class=\"simple-translate-system-theme\">\n<div>\n<div class=\"simple-translate-button isShow\" style=\"background-image: url('chrome-extension:\/\/mhncgbfifjnhlilpnccgbimimkjejada\/icons\/512.png'); height: 22px; width: 22px; top: 4577px; left: 682px;\"><\/div>\n<div class=\"simple-translate-panel \" style=\"width: 300px; height: 200px; top: 0px; left: 0px; font-size: 13px;\">\n<div class=\"simple-translate-result-wrapper\" style=\"overflow: hidden;\">\n<div class=\"simple-translate-move\" draggable=\"true\"><\/div>\n<div class=\"simple-translate-result-contents\">\n<p class=\"simple-translate-result\" dir=\"auto\">\n<p class=\"simple-translate-candidate\" dir=\"auto\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda en la Festividad de Jes\u00fas Nazareno de Atalaya \u201cPeregrinos de Fe y Esperanza\u201d Monse\u00f1or Jos\u00e9 Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. Parroquia San Miguel Arc\u00e1ngel de Atalaya, Bas\u00edlica Menor Jes\u00fas Nazareno Primer Domingo de Cuaresma, 9 de marzo de 2025 Queridos hermanos y hermanas en Cristo: Hoy, a los pies de Jes\u00fas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1033,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[43,42],"class_list":["post-1028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-arzobispo-panama","tag-atalaya"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1028"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1039,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1028\/revisions\/1039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia.org.pa\/nueva-2024\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}